El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha asegurado este viernes que sus palabras del jueves, cuando afirmó que "cuando un Estado olvida la ética se convierte en una banda de ladrones", no iban dirigidas al Gobierno, sino que constituyen una cita de San Agustín y Benedicto XVI sobre la responsabilidad ética en una democracia. Argüello ha realizado estas declaraciones en Valladolid tras la firma de un convenio de conservación de patrimonio, y ha añadido que "cada uno verá por qué se siente aludido".
El prelado respondió así a la carta que le envió el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, en la que le reprochaba la expresión y le advertía de que calificar a la Iglesia como "una banda de agresores sexuales" sería "falso y profundamente injusto". Argüello ha defendido que la Iglesia "en su conjunto ha asumido la responsabilidad por lo ocurrido hace años por algunas personas" y ha recordado el acuerdo firmado con el Estado. Sobre la misiva, ha lamentado que llegara antes a los medios que a su destinatario y ha considerado que debería ser una "correspondencia privada".
Argüello enmarcó su intervención inicial en el curso "El colapso de la democracia, la oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano", organizado por la Fundación Pablo VI, donde sostuvo que los ciudadanos no pueden criticar a sus responsables políticos si no comparten el mismo código moral. Reconoció ser "muy espontáneo" y no cuidar siempre el lenguaje, como reclamó el papa León XIV en su visita a España, pero insistió en que su participación fue académica.
En otro orden de cosas, el arzobispo reiteró su rechazo a las terapias de conversión y defendió que tampoco deberían aceptarse las terapias afirmativas para evitar que el Estado se convierta "en un Estado confesional de una determinada antropología".
