La administración de Donald Trump ha impuesto aranceles del 100% a medicamentos patentados que ingresan a Estados Unidos, a menos que las empresas lleguen a un acuerdo con el gobierno. La medida, anunciada el jueves, tiene como objetivo reducir los riesgos para la seguridad nacional impulsando la fabricación de medicamentos clave dentro de EE. UU. Aunque la medida no afecta a los medicamentos genéricos, que son los más utilizados en el país, y muchas de las principales farmacéuticas ya han acordado evitar los aranceles, la administración busca presionar al resto de las empresas para que negocien.
Las empresas que comprometan inversiones en fabricación en EE. UU. antes de enero de 2029 podrían enfrentar un arancel del 20%, que podría reducirse a cero si se alcanzan acuerdos de precios con el gobierno, similar a lo acordado previamente con programas de seguro médico como Medicaid. El Reino Unido, entre otros países, ya tiene acuerdos para mantener los aranceles en cero por tres años. Según la administración, la amenaza de aranceles ya ha impulsado a las empresas farmacéuticas a prometer inversiones de 400 mil millones de dólares en EE. UU. Expertos advierten que el impacto real dependerá de los detalles de las exenciones y acuerdos, y que la reubicación de la fabricación podría aumentar los costos, aunque los acuerdos de precios podrían mitigar esto.
