Arabia Saudí negocia con el Elíseo la construcción de un gran parque temático dedicado a Dragon Ball en el solar del antiguo Mirapolis, a unos 30 kilómetros de París, donde ya no queda casi nada del parque que abrió en 1987 y cerró en 1991. El proyecto, impulsado por la empresa pública saudí Qiddiya Investment Company, filial del fondo soberano del reino, contempla una inversión que podría superar los mil millones de euros y prevé un complejo de ocio levantado sobre los terrenos del recinto abandonado, con nuevas áreas de atracciones, hoteles y restaurantes.
La iniciativa forma parte de la estrategia Visión 2030 con la que Arabia Saudí busca diversificar su economía más allá del petróleo mediante grandes inversiones en turismo y entretenimiento. El parque francés sería una versión reducida del proyecto que el reino ya levanta en Qiddiya, a unos 50 kilómetros de Riad: más de 500.000 metros cuadrados con siete áreas inspiradas en el manga de Akira Toriyama, decenas de atracciones, hoteles y restaurantes. De salir adelante, la instalación de Cergy se convertiría en la pieza europea de esa expansión.
Aunque el acuerdo todavía no está firmado, las reuniones entre el Gobierno francés, autoridades regionales y responsables saudíes, sumadas a la reciente apertura de una oficina de Qiddiya en París, indican que la propuesta ha superado la fase de idea. Ya se estudian cuestiones como el transporte, el suministro eléctrico y la adquisición de los terrenos necesarios para el complejo. Algunos vecinos del Val-d'Oise ya describen el proyecto como la posibilidad de tener "un Disneyland en el barrio".
