Mientras los incendios de Eaton y Palisades arrasaban más de 16.000 estructuras y provocaban 31 muertes en el sur de California en enero de 2025, decenas de usuarios de Polymarket —la mayor plataforma de mercados de predicción del mundo— apostaban más de 1,2 millones de dólares sobre su evolución. Las preguntas oscilaban entre cuántas hectáreas quemaría el fuego de Palisades antes del viernes o si alcanzaría Santa Mónica. Sylvie Andrews, vecina de Altadena que perdió la casa que había tardado una década en construir, calificó esas apuestas de "moralmente repugnantes".
Los mercados de predicción funcionan como casas de apuestas: los contratos oscilan entre 0 y 1 dólar y su precio refleja la probabilidad colectiva estimada. Su crecimiento ha coincidido con el auge de estos productos financieros, pero también con críticas éticas. Expertos como Ann Skeet, del Markkula Center de la Universidad de Santa Clara, advierten de que apostar por la propagación de un incendio puede crear incentivos perversos para piromanos o para bomberos con información privilegiada, lo que equivaldría a una operación con información privilegiada.
Ante la próxima temporada de incendios, ha nacido Wyldfyre, una plataforma opaca —sin propietario identificable— dedicada en exclusiva a los fuegos en California, con datos de la NASA y del National Interagency Fire Center. Tanto el Servicio Forestal de EE. UU. como Cal Fire rechazan utilizar estos datos y se remiten a modelos científicos basados en física. Legisladores de Utah y California han presentado en marzo un proyecto de ley bipartidista para prohibir las apuestas sobre terrorismo, asesinatos, guerras y actividades ilegales.
