Apple ha detallado las razones técnicas y estratégicas por las que no permite la tecnología Flash en sus dispositivos móviles, desafiando la narrativa de Adobe de que la decisión es puramente comercial. La compañía argumenta que Flash es un sistema cerrado y propietario, a diferencia de los estándares abiertos que Apple adopta, como HTML5, CSS y JavaScript, que permiten una mayor flexibilidad y colaboración con el ecosistema web.
El análisis técnico de Apple destaca seis puntos clave: la naturaleza propietaria de Flash, la disponibilidad de video en formatos modernos como H.264 sin necesidad de plugins, la fiabilidad y seguridad del sistema, el rendimiento en hardware móvil y la compatibilidad con pantallas táctiles. Flash, diseñado para ratones en PC, no soporta la interfaz multi-táctil de los dispositivos de Apple, lo que obligaría a los desarrolladores a reescribir sus sitios web. Además, la decodificación de video en software consume mucha más batería que la decodificación en hardware, reduciendo la autonomía de la batería de hasta 10 horas a menos de 5 horas.
Finalmente, Apple señala un riesgo estratégico: permitir Flash obligaría a los desarrolladores a depender de una capa de software de terceros, lo que limitaría el acceso a las innovaciones de la plataforma. Al mantener el control directo sobre el desarrollo de aplicaciones, Apple asegura que sus mejoras estén disponibles para todos los desarrolladores, evitando que la adopción de nuevas funciones quede sujeta a las decisiones de terceros.
