Apple presentó en los tribunales lo que califica como "pruebas impactantes" para respaldar su denuncia de robo de secretos comerciales contra OpenAI. Los nuevos indicios aparecen después de que el abogado del extrabajador Chang Liu, actualmente empleado de OpenAI, entregara a principios de julio su antiguo ordenador portátil de Apple para ser examinado.
Según la demanda, Liu habría utilizado en su trabajo en OpenAI un esquema confidencial de circuitos de Apple y una herramienta que comparte nombre con una aplicación interna de ingeniería de la compañía. Apple sostiene además que OpenAI era plenamente consciente del acceso de Liu a sus archivos y que, al conocer la investigación interna en junio, Liu pidió a su compañero en OpenAI Yu-Ting Peng que le ayudara a destruir pruebas.
Un escrito judicial señala que el MacBook representa una cantidad de información "muy limitada" facilitada por la defensa tras semanas de retraso y demuestra que Apple no realiza "expedientes de pesca", sino que sus secretos están siendo utilizados y hay evidencia destruyéndose. Aunque la nueva documentación está sellada, anteriores mensajes de texto de Liu, enviados con emojis de risa, ya mostraban que era consciente de que aún conservaba acceso a archivos de Apple.
OpenAI había defendido a Liu alegando que solo entró en ficheros de Apple tras dejar la empresa para ayudar a antiguos colegas. Apple replica que Liu mantuvo ese acceso porque explotó un fallo de autenticación raro y previamente desconocido. La firma de Cupertino solicita una medida cautelar que impida a OpenAI trabajar en hardware basado en su tecnología mientras avanza el caso, además de un proceso acelerado de recogida de pruebas. La demanda inicial apunta que más de 400 exempleados de Apple trabajan ahora en OpenAI.
