Apple está considerando seriamente la posibilidad de que Google aloje los servidores para la nueva versión de Siri, debido a problemas con su propia infraestructura de computación en la nube, Private Cloud Compute. Según un informe de The Information, Apple está utilizando solo alrededor del 10% de la capacidad de sus servidores Private Cloud Compute, lo que ha resultado en que algunos servidores ya fabricados estén almacenados sin uso. El problema radica en la infraestructura fragmentada de Apple, donde diferentes equipos operan tecnologías independientes, generando ineficiencias y costos elevados. Además, los chips utilizados en Private Cloud Compute, basados en procesadores M2 Ultra modificados, no son lo suficientemente potentes para ejecutar los modelos de inteligencia artificial más avanzados, como Gemini, que impulsarán la nueva Siri. La baja adopción inicial de las funciones de Apple Intelligence también ha contribuido a la percepción negativa de Private Cloud Compute. Apple ya utiliza los servicios en la nube de Google para algunas funciones de iCloud, y esta colaboración podría extenderse para el manejo de los servidores de Siri, permitiendo a Apple aprovechar la experiencia de Google en el despliegue de grandes modelos de lenguaje. Aunque Apple podría invertir en una infraestructura más robusta en el futuro, la transición a un sistema unificado ha sido un desafío persistente durante la última década.
