Apple demanda a OpenAI por el robo de secretos comerciales de hardware de dos exempleados

Fuentes: Apple demanda a OpenAI por robar secretos comerciales: el mensaje "tengo acceso" del ingeniero que destapó el caso, theverge.com

Apple demanda a OpenAI por el presunto robo de secretos comerciales de hardware

Apple ha presentado una demanda de 40 páginas contra OpenAI ante los tribunales federales del Distrito Norte de California, acusando a la empresa de Sam Altman de un robo sistemático de secretos comerciales e información confidencial de hardware. La querella, que pone en el centro de la tormenta el ambicioso lanzamiento del primer dispositivo con inteligencia artificial de OpenAI, señala directamente a exempleados de Apple y al director de hardware de la compañía.

El núcleo de la demanda

Según el escrito judicial, al que han tenido acceso medios como Xataka y The Verge, Apple sostiene que "en todos los niveles, desde los miembros de su personal técnico hasta su director de hardware, y en coordinación con socios comerciales, OpenAI ha estado robando secretos comerciales e información confidencial de Apple". La demanda identifica a tres exempleados de Cupertino como figuras clave del presunto esquema: Tang Tan, Chang Liu y Yu-Ting "Alyssa" Peng.

Tang Tan, ex vicepresidente de diseño de producto del iPhone y Apple Watch con 24 años de trayectoria en Apple, abandonó la compañía en 2024 para cofundar io Products junto al legendario diseñador Jony Ive. En 2025, OpenAI adquirió io Products por 6.500 millones de dólares y nombró a Tan director de hardware. La demanda le acusa de haber utilizado nombres en clave confidenciales de Apple durante los procesos de contratación en OpenAI, de solicitar a los candidatos que llevaran componentes y muestras de productos no anunciados a las entrevistas, y de asesorar a quienes abandonaban Apple sobre cómo eludir los controles de seguridad de la empresa.

Por su parte, Chang Liu, ingeniero senior de sistemas eléctricos del iPhone durante más de ocho años, se incorporó a OpenAI en enero de 2026. La demanda asegura que Liu conservó su portátil corporativo tras su salida y descubrió un fallo de seguridad que le permitía acceder a servidores internos de Apple, desde donde descargó una recopilación de más de mil páginas con archivos técnicos sobre tecnologías, funciones y productos no anunciados. En un correo electrónico a una excompañera, Liu habría escrito: "LOL, he descubierto que tengo acceso a la red de almacenamiento, qué divertido".

Yu-Ting "Alyssa" Peng, la tercera exempleada señalada, se unió a OpenAI en abril de 2026. The Verge destaca que la demanda también acusa a OpenAI de engañar a uno de los socios de fabricación de Apple para que realizase una técnica de diseño de producto patentada, aunque la fuente no detalla el alcance de esta acusación.

El contexto: una fuga de talentos sin precedentes

La demanda se produce en un momento crítico para ambas compañías. Apple estima que alrededor de 400 empleados habrían abandonado la compañía con destino a OpenAI en el último año, una hemorragia de talento que coincide con los esfuerzos de la empresa de Sam Altman por desarrollar su primer gadget con IA, cuyo lanzamiento está previsto para los próximos meses. Precisamente, la inminencia de ese lanzamiento otorga a la batalla legal una relevancia estratégica enorme.

Antes de presentar la demanda, Apple envió una carta a OpenAI en febrero expresando sus preocupaciones, pero, según TechCrunch, no recibió respuesta. La compañía de Cupertino solicita al tribunal que prohíba a OpenAI retener, explotar o distribuir la información sustraída, que ordene la devolución de todo el material confidencial y que imponga indemnizaciones. Si se conceden medidas cautelares, el lanzamiento del dispositivo de IA podría verse paralizado o forzado a un rediseño de componentes y especificaciones.

La respuesta de OpenAI

OpenAI ha reaccionado con una declaración escueta de su portavoz, Drew Pusateri: "No nos interesan los secretos comerciales de otras empresas. Seguimos centrados en desarrollar tecnología innovadora que empodere a las personas en todo el mundo", según recoge CNBC. La empresa no ha respondido de momento a las acusaciones específicas de la demanda.

Llama la atención que Jony Ive, pese a ser una figura central en la estrategia de hardware de OpenAI tras la adquisición de io Products, no figure entre los acusados. La ausencia resulta especialmente significativa dado su papel como referente del diseño industrial que caracterizó a Apple durante dos décadas.

Antecedentes judiciales y perspectiva

No es la primera vez que OpenAI se enfrenta a litigios por propiedad intelectual. La más mediática sigue siendo la demanda interpuesta por The New York Times en 2023 contra OpenAI y Microsoft por el uso de artículos periodísticos para entrenar sus modelos. Este nuevo caso, sin embargo, se centra en el hardware y amenaza directamente el futuro de un producto físico que OpenAI considera clave en su expansión más allá del software.

El caso entra ahora en una fase de descubrimiento en la que ambas compañías deberán compartir pruebas, correos y documentos internos antes de que un juez tome una decisión. La evolución de este proceso judicial podría redefinir los límites de la competencia en la industria del hardware con inteligencia artificial y sentar precedentes sobre la protección de secretos comerciales en la era de la fuga de talento tecnológico.