Apple demanda a OpenAI por el presunto robo de secretos sobre hardware

Fuentes: Apple sues OpenAI for allegedly stealing hardware secrets, arstechnica.com

Apple ha presentado una demanda contra OpenAI por el presunto robo sistemático de secretos comerciales relacionados con su hardware no publicado. La denuncia, radicada el pasado viernes en un tribunal federal de California, acusa a la compañía de inteligencia artificial y a exempleados de Apple de aprovecharse de información confidencial para desarrollar dispositivos de inteligencia artificial que compitan directamente con productos emblemáticos como el iPhone.

Según la demanda, a la que tuvo acceso The Verge, Apple asegura haber descubierto "un patrón de robo de secretos comerciales de Apple por parte de empleados de OpenAI que anteriormente trabajaban en Apple". La compañía nombra como acusados a IO Products, la startup de hardware fundada por Jony Ive que OpenAI adquirió en 2025, así como a Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI, y a Chang Liu, ingeniero que dejó Apple en enero de 2026 para incorporarse a la firma de Sam Altman.

Un portavoz de Apple declaró a 9to5Mac que "en Apple, nuestros equipos desarrollan constantemente tecnologías revolucionarias para crear los mejores productos y servicios del mundo, y proteger su trabajo y propiedad intelectual es algo que nos tomamos muy en serio. Recientemente, han surgido pruebas significativas que sugieren que personas empleadas por OpenAI tomaron de forma indebida información secreta y confidencial de Apple relativa a nuestras tecnologías, procesos y productos no publicados".

El caso gira principalmente en torno a Chang Liu, un ingeniero que pasó ocho años en Apple trabajando en "algunos de los programas de desarrollo de productos más sensibles" de la compañía. Ars Technica reconstruye que, tras abandonar la empresa, Liu descubrió el 9 de febrero un fallo de autenticación desconocido que le permitía acceder a carpetas de red compartidas de Apple desde un portátil corporativo que nunca devolvió. En lugar de reportar la vulnerabilidad, Liu la explotó durante semanas para descargar decenas de archivos confidenciales, entre ellos especificaciones detalladas de productos no lanzados, presentaciones de ingeniería, especificaciones técnicas y datos de proyectos propietarios.

Particularmente preocupante resulta para Apple la descarga de una presentación sobre las complejas placas de circuitos de la compañía, que según la demanda sería "invaluable para cualquier persona que desarrolle hardware". Liu habría compartido mensajes con otra exempleada de Apple, Yu-Ting "Alyssa" Peng, en los que se mofaba de su antiguo empleador: "LOL", escribió Liu, "descubrí que puedo acceder al almacenamiento de red, qué gracioso".

La demanda también acusa a Liu de haber instruido a Peng sobre cómo copiar archivos confidenciales de Apple y "evitar problemas" con el equipo de seguridad antes de unirse a OpenAI, sugiriéndole además que se comunicaran a través de Line Messenger para no ser detectados. Apple subraya que estas acciones constituyen "violaciones materiales claras y deliberadas" de las obligaciones postcontractuales de Liu.

En cuanto a Tang Tan, Apple lo acusa de utilizar "metódicamente" información confidencial para beneficiar a OpenAI, enviándose correos con datos sobre proveedores de Apple antes de abandonar la empresa y solicitando información reservada durante las entrevistas que realizaba a empleados de Apple para OpenAI. Según la denuncia, OpenAI habría pedido a personal de Apple que llevara a entrevistas "artefactos de CAD/diseño" y "prototipos". Apple estima que más de 400 antiguos empleados suyos trabajan actualmente en OpenAI, una cifra que contextualiza la magnitud del presunto trasvase de conocimiento.

Apple ha solicitado varias órdenes judiciales para impedir que OpenAI utilice la información supuestamente robada y reclama sanciones severas. La demanda describe una conspiración para "tomar un atajo ilegal" y lanzar una línea de dispositivos con inteligencia artificial tan comercializables como el iPhone.

La compañía de Cupertino confirmó en una nota a pie de página que el fallo de autenticación fue "corregido rápidamente" tras descubrir los mensajes de Liu y que, según los registros del servidor, no parece haber sido explotado de forma generalizada por otros usuarios. Ni Apple ni OpenAI respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de The Verge.

Este litigio marca un nuevo capítulo en la creciente rivalidad entre ambos gigantes tecnológicos y pone en el centro del debate la protección de la propiedad intelectual en la feroz competencia por el talento en inteligencia artificial. De prosperar la demanda, el caso podría sentar un precedente significativo sobre los límites del movimiento de empleados entre empresas competidoras en el sector de la IA.