Apple ha incorporado el iPhone X y el MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018 a su lista de productos obsoletos, lo que pone fin al servicio técnico oficial y al suministro de piezas para ambos dispositivos. El iPhone X, presentado en 2017, fue clave en el diseño posterior de los teléfonos de la compañía al introducir Face ID y la muesca en pantalla, pero casi una década después de su lanzamiento ya no recibe actualizaciones de software. Su hermano, el MacBook Pro de 13 pulgadas de 2018, fue declarado obsoleto en 2024.
Los usuarios que aún conserven estos equipos podrán seguir utilizándolos con normalidad, ya que Apple no los desactivará. La medida afecta sobre todo a las reparaciones: al averiarse la batería, la pantalla o cualquier otro componente, será más difícil recurrir a los canales oficiales. La compañía de Cupertino indica en su página de soporte que, si quedan piezas, puede mantener el servicio hasta diez años después de dejar de distribuir el producto, aunque sin garantizarlo.
Apple considera obsoleto un producto cuando han transcurrido más de siete años desde que dejó de venderlo, momento en el que interrumpe todo el servicio de hardware y los proveedores autorizados no pueden solicitar piezas. En el caso de los Mac portátiles, las reparaciones de batería pueden extenderse hasta diez años, según la disponibilidad de piezas.
