Apple confirmó en la WWDC 2026 que la nueva Siri impulsada por inteligencia artificial no llegará a los iPhone ni a los iPad vendidos en la Unión Europea, al menos en el lanzamiento inicial de iOS 27 e iPadOS 27. La compañía atribuye la decisión a las exigencias de interoperabilidad derivadas de la Ley de Mercados Digitales (DMA), mientras que desde Europa y desde la prensa especializada se cuestiona que, tras más de dos años conociendo el marco regulatorio, Apple no haya encontrado una vía de adaptación.
La nueva Siri, presentada como la gran apuesta de Apple Intelligence en la conferencia de desarrolladores, supone un salto cualitativo respecto a versiones anteriores. El asistente es capaz de mantener conversaciones fluidas, rastrear mensajes antiguos, correos y fotos para responder preguntas concretas, redactar borradores de correo, entender el contenido que aparece en pantalla y buscar información actualizada en la web. Además, estrena una aplicación propia para revisar el historial de conversaciones, sincronizada entre todos los dispositivos del usuario, y se integra directamente con la cámara del iPhone. En el Mac y el iPad llega también Visual Intelligence, que permite preguntar a Siri sobre cualquier elemento visible en pantalla.
Según la información publicada por Xataka y MuyComputer, la excepción resulta especialmente llamativa: mientras que iOS 27 e iPadOS 27 en la UE no incluirán la nueva Siri, los usuarios europeos sí podrán acceder a ella a través de macOS 27 y visionOS 27. Esta fragmentación sugiere que el problema no es tanto técnico como regulatorio y de voluntad empresarial, ya que el asistente sí es capaz de funcionar en el ecosistema europeo en al menos dos sistemas operativos.
El argumento oficial de Apple se centra en la seguridad y la privacidad. La compañía sostiene que las exigencias de interoperabilidad de la DMA obligarían a permitir que asistentes rivales, como Gemini, ChatGPT o Claude, accedan a datos sensibles y controlen aplicaciones del sistema sin garantías suficientes. Se trata de un planteamiento legítimo, dado que un asistente con esta capacidad tendría acceso potencial a mensajes, compras, archivos personales y automatizaciones profundas.
No obstante, el análisis de MuyComputer cuestiona la coherencia de esa postura. Apple presentó Apple Intelligence y la nueva Siri hace dos años, período durante el cual la DMA ya estaba plenamente identificada, debatida y aprobada. La normativa europea no surgió por sorpresa, y la compañía ha mantenido durante todo ese tiempo un pulso recurrente con Bruselas en materia de interoperabilidad y competencia. Después de 24 meses de margen, resulta difícil argumentar que el retraso se deba a falta de tiempo y no a falta de voluntad de adaptación.
Este no es un caso aislado. Es la enésima vez que Apple retrasa funciones, fragmenta despliegues o utiliza a Europa como escenario de presión frente a los reguladores. El patrón se repite con distintas funciones de Apple Intelligence, integraciones avanzadas del ecosistema y servicios cuya llegada a la UE se ha ido ralentizando progresivamente. La compañía de Cupertino, además, vende sus dispositivos en Europa al mismo precio premium que en cualquier otro mercado, lo que refuerza la sensación de agravio entre los usuarios europeos, que pagan lo mismo por un dispositivo con una experiencia objetivamente inferior.
La DMA no prohíbe Siri ni bloquea su despliegue: lo que exige es que, si Apple quiere integrar un asistente tan profundamente en el sistema, lo haga respetando unas reglas de competencia e interoperabilidad. Mientras tanto, ha comenzado a surgir una reacción ciudadana, con iniciativas como la recogida de firmas impulsada desde Italia para pedir el desbloqueo de la situación. Una respuesta que refleja la frustración de unos usuarios que, comprensiblemente, no quieren quedarse fuera de una de las novedades más importantes del ecosistema Apple en años.
Por ahora, la pelota está en el tejado de Apple y de la Comisión Europea, que siguen sin alcanzar un acuerdo. Hasta que se produzca, millones de usuarios europeos de iPhone e iPad verán cómo sus dispositivos reciben una actualización incompleta respecto a sus equivalentes en Estados Unidos, Japón o cualquier otro mercado fuera de la UE. La nueva Siri es, según todas las fuentes consultadas, una revolución para el asistente de Apple; en Europa, de momento, es solo una promesa pendiente.
