Apple está duplicando su inventario para prepararse ante lo que su consejero delegado saliente, Tim Cook, ha descrito como restricciones de suministro “muy significativas” que afectarán a la producción de iPhone, MacBook y el resto de su catálogo. El encarecimiento de la memoria —Cook lo compara con una “inundación centenaria” en los precios— viene impulsado por la fuerte demanda de componentes para inteligencia artificial generativa y obliga a la compañía a garantizar nodos avanzados de memoria para sus chips Apple Silicon.
En su último ejercicio fiscal, Apple registró su “mejor trimestre de junio de la historia”, con ventas de iPhone un 22% superiores y de Mac un 29% mayores en tasa interanual. Sin embargo, la compañía elevó recientemente los precios de Mac e iPad —no los del iPhone— para hacer frente al alza de costes, sumándose a movimientos similares de Meta, Samsung, Microsoft y Sony.
Apple reportó 11.100 millones de dólares en inventario, casi el doble de los 5.700 millones contabilizados en septiembre del año anterior, lo que supone un giro en la estrategia históricamente minimalista de Cook en materia de stock. Para el próximo trimestre, la empresa prevé un crecimiento de ingresos de entre el 9% y el 11%, por debajo del 16% sostenido en ejercicios recientes. La acción cayó un 6% en operaciones tras el cierre del mercado. John Ternus asumirá el cargo de consejero delegado en septiembre en plena crisis de suministros.
