Apple ha anunciado en la WWDC que iOS 27 incorporará mejoras de estabilidad que optimizarán el rendimiento de modelos veteranos como el iPhone 11, lanzado en 2019. Entre las cifras destacadas: apertura de aplicaciones hasta un 30% más rápida (probada en el iPhone 11 Pro Max), transferencias por AirDrop hasta un 80% más ágiles (iPhone 16 Plus) y carga de fotos un 70% más veloz (iPhone 15). El sistema también gestionará mejor el salto entre redes móviles y Wi-Fi, y reescribe el motor de búsqueda de Spotlight, Fotos y Mail.
El impulso llega del nuevo planificador de CPU, una tecnología presente en los iPhone más recientes que Apple ha adaptado a dispositivos de 2019. Para la compañía, mantener el soporte prolongado es una ventaja competitiva frente a Android, donde pocos fabricantes prometen más de tres años de actualizaciones, según IDC. Mantener al usuario dentro del ecosistema también facilita la venta de accesorios como el Apple Watch o los AirPods y la contratación de servicios, cuyo negocio facturó 31.000 millones de dólares en el segundo trimestre, récord histórico.
El matiz clave es que las funciones de Apple Intelligence, incluida la nueva Siri con IA, seguirán siendo exclusivas del iPhone 15 Pro y modelos posteriores, por lo que quienes deseen esas prestaciones deberán renovar el terminal.
