Un movimiento conocido como 'Ape Coding', que implica la escritura manual de código por parte de humanos, ha resurgido como una práctica de nicho en el desarrollo de software. Originalmente surgió como una crítica a la creciente dependencia de la inteligencia artificial (IA) en la programación, especialmente tras la rápida adopción de 'agentic coding' (programación por agentes de IA) que generó problemas de complejidad, falta de comprensibilidad y preocupaciones sobre la calidad del software. En sus inicios, el 'Ape Coding' se vio como una forma de recuperar el control sobre el proceso de desarrollo y asegurar la fiabilidad del software, además de abordar la pérdida de empleos para los desarrolladores humanos. Aunque los esfuerzos para promover el 'Ape Coding' a nivel institucional no tuvieron éxito debido a los avances en la IA, ha experimentado un renacimiento entre aficionados y entusiastas. Actualmente, se practica principalmente por motivos recreativos, como una forma de aprender, colaborar y experimentar la satisfacción de la creación manual de software. Un proyecto particularmente ambicioso busca crear un compilador completamente escrito por humanos para un lenguaje de programación diseñado por IA, inspirándose en la complejidad y escala del kernel de Linux. Recientemente, el proyecto ha enfrentado desafíos internos relacionados con la elección del lenguaje de programación.
