El Ring Video Doorbell Pro 3 es el modelo más avanzado de la renovada gama de timbres con vídeo de Ring y llega con varias mejoras relevantes frente a la generación anterior. La principal es una cámara 4K que aporta un nivel de detalle muy superior, permitiendo leer matrículas a unos nueve metros de distancia tanto de día como de noche. El rendimiento con poca luz también mejora de forma notable, incluyendo un modo infrarrojo nítido para escenas sin iluminación, y un campo de visión cuadrado de 140 grados que muestra a los visitantes de la cabeza a los pies. Entre las novedades se incluyen detección de paquetes, seguimiento de movimiento por radar con vista aérea y conectividad wifi 6 de doble banda, que reduce la necesidad de amplificadores de señal. El dispositivo, disponible en versión con cable o batería, cuesta 219,99 libras (249,99 euros/dólares) y mantiene la estética característica de la marca con carcasas frontales intercambiables.
La suscripción es prácticamente imprescindible para aprovechar el timbre: sin ella no se almacenan vídeos en la nube. El plan más barato, Ring Solo, parte de 4,99 libras al mes, mientras que el avanzado Ring Pro, desde 15,99 libras, añade funciones de inteligencia artificial como descripciones de vídeo, búsqueda por texto y reconocimiento facial de visitantes frecuentes. Destacan los ajustes de alertas inteligentes, capaces de reducir las notificaciones diarias de unas 30 a pocas verdaderamente relevantes. Ring garantiza actualizaciones de software hasta el 31 de diciembre de 2030 y fabrica el dispositivo con un 25 % de materiales reciclados.
