Un nuevo estudio revela cómo movimientos lentos de roca en el manto terrestre, ocurridos a lo largo de decenas de millones de años, son responsables del 'agujero de gravedad' más grande de la Tierra, ubicado bajo la Antártida. La investigación, publicada en Scientific Reports, vincula la evolución de este agujero de gravedad con cambios climáticos significativos en el continente helado, incluyendo el inicio de la glaciación hace entre 50 y 30 millones de años. Los científicos, liderados por Alessandro Forte de la Universidad de Florida, utilizaron datos de terremotos globales y modelos físicos para reconstruir la estructura interna de la Tierra, simulando una especie de 'escáner' planetario. El estudio destaca que las variaciones en la gravedad, aunque pequeñas, influyen en el nivel del mar, provocando que la superficie oceánica alrededor de la Antártida sea más baja de lo que sería de otro modo. El objetivo futuro de la investigación es determinar si existe una relación causal entre el fortalecimiento del agujero de gravedad y el crecimiento de las capas de hielo antárticas, buscando una conexión entre el interior del planeta y el clima.
