Varias viviendas del área de la bahía de San Francisco han salido al mercado aceptando acciones de Anthropic u OpenAI como forma de pago, en lugar de dinero en efectivo. El fenómeno refleja las valoraciones sin precedentes de estas empresas de inteligencia artificial y la fiebre inversora por hacerse con su capital antes de una salida a bolsa.
Una casa eduardiana en el número 160 de Noe Street, en el barrio de Duboce Triangle de San Francisco, fue anunciada el mes pasado por 2,9 millones de dólares o su equivalente en acciones de Anthropic u OpenAI, según las valoraciones actuales de ambas compañías. La agente inmobiliaria Rachel Swann explicó que la idea surgió tras conocer a varios empleados de Anthropic con patrimonio en papel pero sin liquidez suficiente para comprar vivienda. Algunos de esos trabajadores esperaban obtener hasta 50 millones de dólares con sus participaciones.
El patrón se repite en otros puntos del área. En abril, el banquero de inversión Storm Duncan propuso intercambiar su casa en Mill Valley por acciones de Anthropic. En mayo, Vijay Chattha, dueño de una agencia de relaciones públicas para tecnológicas, puso a la venta su vivienda en Healdsburg por 2,5 millones de dólares, o 2 millones en títulos de Anthropic, con un descuento de 500.000 dólares para empleados de la firma. Chattha justificó la oferta recordando que la valoración de Anthropic pasó de 380.000 millones de dólares en febrero a una ronda cercana a 965.000 millones.
La semana pasada, Anthropic presentó la documentación para su salida a bolsa y OpenAI se prepara para hacer lo propio en los próximos meses. Anthropic advirtió en primavera de que cualquier venta no autorizada de sus acciones es inválida sin aprobación del consejo, lo que complica la viabilidad legal de estos intercambios. Helena Zaludova, agente de lujo en San Francisco, calificó las operaciones de «treta ingeniosa» y recordó que las sociedades de escrow no pueden operar con valores no cotizados.
