Anthropic suspende el acceso a Fable 5 y Mythos 5 por una directiva de control de exportaciones de EEUU

Fuentes: muycomputer.com, Anthropic suspende el acceso a Fable 5 y Mythos 5 por una directiva de control de exportaciones de EEUU, eldiario.esT2, eldiario.esT2, 20minutos.esT3clickbait

Anthropic suspendió este viernes el acceso público a sus modelos de inteligencia artificial más avanzados, Fable 5 y Mythos 5, tras recibir una directiva de última hora de la Administración de Trump que le obligaba a impedir el acceso a personas extranjeras, tanto fuera de Estados Unidos como dentro del propio país, por motivos de seguridad nacional. La orden, comunicada durante la tarde del viernes, obligó a la compañía a cortar el acceso a todos sus clientes, no solo a los usuarios extranjeros, según informaron tanto El Mundo como El Diario.

En un comunicado difundido el mismo viernes, Anthropic reconoció que el Gobierno estadounidense no le había proporcionado los detalles específicos por los que sus nuevos servicios de inteligencia artificial representan un problema de seguridad nacional. La empresa pidió disculpas a sus clientes de pago por la interrupción del servicio y mostró su discrepancia con la forma en que se ejecutó la orden. "Como hemos dicho públicamente, creemos que el Gobierno debe tener la capacidad de bloquear desarrollos inseguros como parte de un proceso transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos. Esta acción no se adhiere a esos principios", aseguró la compañía en su comunicado.

La suspensión se produjo apenas unos días después de que Anthropic pusiera a disposición de los suscriptores de su servicio Claude el modelo Fable 5, presentado como el más avanzado en diversos test de habilidades y considerado muy superior a sus modelos Opus. Fable 5 estaba basado en el modelo Mythos, un sistema sobre el que la propia Anthropic ya había alertado en abril de que contaba con capacidades que ponían en riesgo la impenetrabilidad de los sistemas de ciberseguridad más avanzados, incluidos los de sectores sensibles como el financiero.

Antes de su salida pública, Anthropic facilitó al Gobierno estadounidense y a distintas empresas el análisis de Mythos para determinar las vulnerabilidades de sus sistemas y evaluar el impacto en la seguridad nacional. Según la compañía, Fable 5 incorporaba salvaguardas y restricciones específicas para evitar su uso indebido. Sin embargo, estas medidas no fueron suficientes para evitar la intervención del Ejecutivo estadounidense, que optó por restringir el acceso en lugar de permitir un despliegue controlado.

Aunque Anthropic había asegurado que no publicaría su modelo Mythos en abierto, sí lo ha puesto a disposición de una lista muy selecta de empresas en el marco de la iniciativa de ciberseguridad Project Glasswing, un proyecto que busca reforzar las defensas de organizaciones estratégicas frente a amenazas digitales avanzadas. Esta disponibilidad limitada contrasta con la decisión del Gobierno de suspender incluso el acceso al modelo Fable 5, que según la empresa ya contaba con restricciones de seguridad incorporadas.

El caso plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el control de exportaciones de tecnologías de inteligencia artificial potencialmente sensibles y la capacidad de innovación de las empresas estadounidenses. Anthropic defiende la existencia de mecanismos de control por parte del Gobierno, pero reclama que estos se apliquen mediante procesos transparentes y basados en criterios técnicos verificables, algo que, a su juicio, no se ha producido en esta ocasión. La falta de argumentos técnicos detallados por parte de la Administración añade opacidad a una decisión que afecta directamente a clientes de pago y a la reputación de la compañía en el mercado global.

Por ahora, el acceso a Fable 5 y Mythos 5 permanece suspendido para todos los usuarios, a la espera de que se aclaren los motivos concretos de la orden y de que Anthropic y la Administración Trump encuentren un marco que permita reanudar el servicio, al menos para usuarios nacionales. La situación deja en el aire el futuro del Project Glasswing y de otras iniciativas de colaboración público-privada en materia de ciberseguridad, y reaviva el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos y su impacto en la competitividad internacional del país.