Anthropic ha omitido en su documento de registro S-1 cifras financieras críticas y detalles de sus contratos de arrendamiento de centros de datos, una práctica que expertos en finanzas consideran controvertida. La empresa, líder en la adopción empresarial de la inteligencia artificial, no ha revelado sus ingresos del tercer trimestre de 2026 ni la magnitud exacta de sus compromisos de infraestructura, lo que genera dudas sobre su capacidad para sostener sus operaciones a largo plazo.
Según el profesor de contabilidad Michael Dambra, la redacción de estos datos se debe a la necesidad de tiempo para cerrar los libros contables tras el cierre del trimestre, que finalizó el 30 de septiembre. Además, la SEC exige que la empresa actualice su registro si la oferta pública inicial (IPO) se retrasa hasta mediados de noviembre. Erica Neuman, profesora de contabilidad, señala que es común ocultar términos confidenciales en los anexos contractuales, aunque advierte que esto puede dificultar la evaluación de las obligaciones financieras por parte de los inversores.
Anthropic ha enfatizado en su prospecto los riesgos de la sobreinversión en recursos de cómputo, describiendo los chips como un 'pool fungible' con socios como Amazon, Google, Nvidia y AMD. La compañía estima que sus obligaciones mínimas futuras ascienden a 808.000 millones de dólares, incluyendo arrendamientos de 417.000 millones de dólares desde diciembre de 2025. Patrick Moorhead, analista de Moor Insights & Strategy, critica que la empresa no proporciona probabilidades específicas sobre el impacto de estas incertidumbres, limitándose a declaraciones vagas de 'impacto material'. Ben Bajarin, de Creative Strategies, sugiere que este prospecto es una primera versión y que la industria de la IA enfrenta una fase temprana de adopción empresarial, con un mercado potencial superior a los 3 billones de dólares anuales.
