A mediados de mayo, decenas de ingenieros y responsables de Microsoft se reunieron en la sede de Redmond (Washington) para abordar el llamado Proyecto Glasswing, una carrera contrarreloj para corregir vulnerabilidades detectadas por Claude Mythos Preview, un modelo de IA desarrollado por Anthropic. El sistema estaba descubriendo errores a un ritmo sin precedentes: en abril identificó 90 fallos "críticos" y 141 "importantes" en SharePoint, el software de colaboración de Microsoft, y en la primera quincena de mayo encontró aún más.
El manager de ingeniería Hans Andersen pidió a los equipos priorizar la resolución de los bugs acumulados en abril antes del 31 de mayo, fecha que consideró clave porque "el resto del mundo se habrá puesto al día" y rivales y Estados hostiles podrían explotar esas mismas vulnerabilidades. Un ingeniero resumió el dilema: si el modelo se libera el 1 de junio, el 2 de junio los atacantes ya tendrán acceso a sus fallos.
El caso ilustra la creciente tensión entre el avance de los modelos de IA para localizar vulnerabilidades y la capacidad de los fabricantes de software para remediarlas, con implicaciones para la seguridad de empresas y Gobiernos que dependen de productos como SharePoint.
