Anthropic desactivó el viernes por la noche el acceso a sus modelos más recientes, Fable 5 y Mythos 5, apenas unos días después de su lanzamiento. La medida se produjo tras recibir una directiva del Departamento de Comercio de Estados Unidos que somete ambos modelos a controles de exportación, restringiendo su uso a clientes dentro del territorio estadounidense.
En un comunicado publicado el viernes, la empresa explicó que la única manera de garantizar el cumplimiento inmediato de la orden gubernamental era "desactivar de forma abrupta Fable 5 y Mythos 5 para todos nuestros clientes". El acceso a otros modelos de Anthropic no se ha visto afectado, precisa la compañía.
Según una información publicada por Axios, un funcionario de la Administración estadounidense señaló que la decisión responde a la preocupación por informes sobre un jailbreak, una técnica para eludir las restricciones del sistema, que permitiría sortear los filtros de seguridad de Fable 5 en materia de ciberseguridad, química y biología. La Administración habría solicitado una pausa en la distribución de los modelos para dar tiempo a "endurecer" el aparato de seguridad nacional ante esta amenaza, un proceso que, según la fuente, podría completarse "en las próximas semanas".
Anthropic, por su parte, sostiene que el Gobierno solo le ha proporcionado "evidencia verbal de un posible jailbreak estrecho y no universal" relacionado con el análisis de código fuente para detectar vulnerabilidades de software. La compañía asegura que las pruebas presentadas muestran únicamente el hallazgo de fallos "menores" y "relativamente simples", capacidades que, argumenta, también están disponibles en otros modelos públicos como GPT-5.5.
La decisión abre un debate sobre la responsabilidad de la propia Anthropic en lo ocurrido. El analista conocido como VerySane sostiene que la compañía solicitó precisamente este tipo de intervención. Apenas dos días antes de los hechos, Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, publicó un artículo titulado "Policy on the AI Exponential" en el que defendía que "el Gobierno debería tener el poder de bloquear o disuadir el despliegue del modelo si se determina, a la luz de una evaluación de terceros, que presenta riesgos inaceptables".
Según esta lectura, la directiva del Departamento de Comercio encaja punto por punto con lo propuesto por Amodei: una evaluación de terceros, en este caso Amazon, identificó un riesgo de ciberseguridad, y el Gobierno ejerció su poder de bloqueo. Amodei añadió en su texto que esa facultad debía limitarse a cuatro riesgos específicos: ciberseguridad, armas biológicas, pérdida de control de los sistemas de IA y actividades de I+D automatizadas que puedan acelerar los demás riesgos. Anthropic siempre ha mantenido, además, que sus modelos tienen importancia para la seguridad nacional, lo que, según el análisis, daría argumentos sólidos al Gobierno si la decisión fuera recurrida en los tribunales.
El analista recuerda, no obstante, que este mismo año el Departamento de Defensa intentó actuar contra Anthropic en lo que se percibió como una maniobra política, aunque el sistema judicial habría frenado aquella iniciativa. Lo que diferencia el caso actual, señala, es que la directiva de exportación sí constituye una potestad clara del Ejecutivo federal, y que la negociación habría sido conducida por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sin declaraciones públicas que sugieran motivación ideológica.
El episodio deja a Anthropic en una posición incómoda: lleva años promoviendo una regulación más estricta para los modelos de IA más avanzados y, según esta interpretación, ahora recibe exactamente el tipo de intervención que había reclamado. A la espera de que concluyan las tareas de "endurecimiento" del sistema de seguridad nacional o de una eventual respuesta judicial, los clientes de Fable 5 y Mythos 5 deberán trabajar con otros modelos del catálogo de la compañía, que por el momento sigue operativo fuera de Estados Unidos para el resto de su oferta.
