Anthropic ha confirmado la existencia de un laboratorio de biología húmeda (wet lab) en su sede de Silicon Valley, diseñado para permitir que sus modelos de inteligencia artificial ejecuten experimentos físicos reales. Eric Kauderer-Abrams, jefe de ciencias de la vida de la empresa, declaró a Reuters que esta infraestructura es esencial para validar las teorías de la IA en la práctica biológica, un proceso que la compañía considera su prueba final a corto plazo. Esta revelación se produce en un contexto de creciente escrutinio público, tras la dimisión de Jacob Coxon, investigador de Anthropic, quien advirtió sobre los riesgos de la IA auto-mejorable para la humanidad. Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha instado a la industria a frenar el desarrollo y a establecer una regulación interna, citando el riesgo de bioterrorismo como una de las mayores amenazas. La compañía, que adquirió la startup Coefficient Bio en abril por 400 millones de dólares, ha intentado mitigar las críticas por no competir directamente con la industria farmacéutica, con la que mantiene alianzas estratégicas como la de Novo Nordisk. Para abordar las preocupaciones sobre la seguridad, Anthropic lanzó recientemente un Programa de Verificación de Ciencias de la Vida, que otorga acceso a sus modelos más potentes a investigadores bioverificados. La iniciativa ha generado reacciones mixtas en el sector tecnológico, con figuras como Chamath Palihapitiya señalando la ironía de que la empresa detrás de advertencias sobre la extinción humana esté construyendo infraestructura de laboratorio física.
