La startup estadounidense Anthro Energy colocó este martes la primera piedra de una fábrica en Louisville (Kentucky) que producirá materiales para baterías destinados a más de 300.000 vehículos eléctricos al año. La planta, que entrará en funcionamiento en 2028, fabricará 25 GWh de electrolitos —incluido su propio polímero Proteus, compatible con líneas de producción ya existentes— y se perfila como un nodo clave para la cadena de suministro de baterías en EE. UU., al ser un proveedor doméstico libre de empresas chinas (FEOC-free).
La empresa recibió 24,9 millones de dólares del Departamento de Energía dentro de la Ley Bipartidista de Infraestructura y 18,4 millones en créditos fiscales de la Ley de Reducción de la Inflación, a lo que Kentucky sumó 2,3 millones en incentivos a cambio de 110 empleos permanentes. Su cofundador y CEO, David Mackanic, explicó que Proteus penetra ánodo y cátodo como un líquido y luego se solidifica, generando celdas «entre 10 y 15 veces más resistentes» y flexibles, lo que allana el camino hacia baterías de estado sólido o semisólido: mayor densidad energética, menos riesgo de incendio y eliminación de dendritas.
La planta abastecerá inicialmente a otros fabricantes con sus formulaciones y, tras la validación, podrá reorientar la producción hacia Proteus. Sectores como drones y robótica también están en el horizonte. Anthro busca así superar el «valle de la muerte» entre la producción piloto y la escala industrial, apoyada en el respaldo federal.
