Antes la gente controlaba las máquinas. Ya no

Fuentes: People Used to Control Machines. They Don’t Anymore

Este ensayo reflexiona sobre cómo las personas han ido perdiendo el contacto directo con el mundo material a medida que la automatización se ha impuesto en tareas cotidianas. El autor toma como hilo conductor la desaparición de la transmisión manual en los automóviles: hasta 2000, más del 15 % de los coches de CarMax eran de cambio manual; en 2020, solo el 2,4 %. Fabricantes como Mercedes y Volkswagen han anunciado su retirada global del cambio manual, y los vehículos eléctricos, al no requerir变速箱多档, rematan el proceso. El texto rescata la campaña 'Save the Manuals' de Car and Driver (2010) y los libros de Matthew Crawford 'Shop Class as Soulcraft' y 'Why We Drive' (2020), que reivindican los 'vínculos naturales entre acción y percepción' como condición de autonomía humana. A partir de su propio artículo en The Atlantic sobre el fin del cambio manual —que recibió millones de lectores de perfiles muy diversos— y de una postal recibida de un lector llamado Christopher, el autor convierte la变速箱 manual en símbolo cultural de la relación cuerpo-máquina. Recuerda también que Oldsmobile presentó la primera transmisión automática viable en 1940, con un sobrecoste equivalente a unos 1.250 dólares actuales, aunque la Segunda Guerra Mundial retrasó su difusión. La conclusión es que con la变速箱 manual no muere solo una pieza mecánica, sino una forma cotidiana de sentir el mundo a través de los objetos que usamos.