Google ha anunciado un nuevo proceso para permitir la instalación de aplicaciones Android no verificadas, conocido como "advanced flow", que entrará en vigor a partir de septiembre de 2025. La medida forma parte de una iniciativa más amplia, que se implementará completamente en 2026, para aumentar la seguridad de los dispositivos Android y combatir el malware, restringiendo la instalación de aplicaciones solo a aquellas provenientes de desarrolladores verificados. Para verificar, los desarrolladores deberán proporcionar información de identificación, claves de firma y pagar una tarifa de 25 dólares.
Ante la preocupación generada por la restricción inicial de la instalación de aplicaciones no verificadas, Google ha introducido el "advanced flow" como una opción para usuarios avanzados. Este proceso, que requiere una serie de pasos técnicos y una espera de 24 horas, permite a los usuarios eludir la verificación, aunque con la advertencia de que asumen los riesgos asociados a la instalación de aplicaciones de fuentes no oficiales. El nuevo flujo implica habilitar opciones de desarrollador, confirmar la aceptación de riesgos y esperar un período de seguridad antes de poder instalar aplicaciones no verificadas.
