André Weil fue uno de los matemáticos más influyentes en la historia de la geometría algebraica, y su escepticismo hacia la Conjetura de Hodge marcó el desarrollo de la disciplina. Aunque Weil no interactuó directamente con André Hodge, su trabajo reorganizó la teoría de Hodge en un lenguaje más claro y moderno. En 1965, tras descubrir que los clases de Hodge excepcionales no siempre correspondían a ciclos algebraicos, Weil comenzó a buscar contraejemplos sistemáticos. Su enfoque se centró en variedades abelianas con simetrías cuadráticas imaginarias, lo que generó clases de Hodge que surgían de la estructura lineal y no necesariamente de subvariedades algebraicas. Esta línea de investigación, que no logró demostrar la falsedad de la conjetura, contribuyó a debilitar la confianza inicial en la comunidad matemática. La conjetura, que afirma que los ciclos de Hodge en variedades algebraicas son siempre algebraicos, sigue siendo uno de los Problemas del Milenio. Recientemente, se especula que OpenAI podría haber construido un contraejemplo, una hipótesis que Weil, quien dudaba de la conjetura por falta de evidencia, habría considerado una contribución valiosa para los geométricos.
