La consultora Ampere Analysis ha publicado un pronóstico que advierte de una caída de hasta el 40% en las ventas combinadas de las próximas consolas de Sony (PS6) y Microsoft (Xbox Helix) durante sus primeros cinco años en el mercado si se lanzan en 2028 a un precio cercano a los 1.000 dólares. El estudio sitúa la caída en un 38% respecto a la generación actual, a lo que se sumarían descensos de dos dígitos en la venta de juegos, servicios y periféricos.
La raíz del problema es la crisis de los semiconductores, bautizada como MEMOpocalipsis, provocada por el acaparamiento de chips de memoria por parte de las infraestructuras de inteligencia artificial. Esta presión ha disparado los costes de producción del hardware y amenaza con triplicar el precio de lanzamiento de la generación anterior. La propia lista de materiales de la PS6 se acerca ya a la barrera de los 1.000 dólares.
Para evitar el desastre, Ampere plantea tres estrategias: retrasar el lanzamiento más allá de 2028, mantener la fecha pero compensar el precio con mayores subvenciones y modelos de negocio digitales, o innovar en el formato del hardware siguiendo el ejemplo de Nintendo con Wii. Las tres opciones presentan complicaciones, ya que el abaratamiento de las memorias no se espera antes de 2029 y los fabricantes, según los nuevos responsables de Xbox, no quieren seguir subvencionando el hardware.
