La presidenta ejecutiva del Santander, Ana Botín, ha declarado al Financial Times que los impuestos que gravan a la banca británica «no tienen sentido económico», al considerar que el sector ya aporta un tipo cercano al 30% en el impuesto de sociedades y opera con márgenes muy inferiores a los de empresas monopolísticas. En la entrevista, publicada este lunes, Botín sostiene que señalar específicamente a los bancos con gravámenes adicionales no estimulará el crecimiento, y recuerda que los préstamos bancarios a empresas «impulsan la inversión y la creación de empleo». El sector financiero teme un endurecimiento fiscal si el primer ministro Keir Starmer es relevado por un líder laborista de tendencia más izquierdista. El alcalde de Manchester, Andy Burnham, favorito para sucederle, aún no ha propuesto subidas concretas para los bancos, aunque su aliada Angela Rayner planteó el año pasado elevar el recargo bancario. Santander acaba de cerrar la compra de TSB, su mayor adquisición en el país en dos décadas, y roza los 19 millones de clientes en el Reino Unido tras invertir más de 20.000 millones de libras.
Ana Botín tilda de «sin sentido económico» los impuestos a la banca en Reino Unido
