Un estudio exploratorio examina si las duraciones de los reinos antediluvianos en la Lista Real Sumeria coinciden con eventos paleoclimáticos del Cuaternario. La hipótesis sugiere que estos números, que suman 241.200 años y son múltiplos regulares de 600, podrían codificar memoria distorsionada de cambios climáticos reales. El análisis utiliza un modelo estadístico riguroso para probar esta idea.
El estudio rescala la cronología a un periodo fijo de 241,2 mil años y ancla un límite en el final del Dryas Reciente (hace 11.600 años). Se compara esta secuencia con catálogos de eventos geológicos datados. Los resultados muestran que la alineación no es estadísticamente significativa. Con un ancho de banda de 1,60 mil años, el valor p de permutación es 0,350 y el valor q ajustado por comparaciones múltiples es 0,622. Incluso en catálogos más amplios o exploratorios, los valores ajustados (q = 0,430 y q = 0,222 respectivamente) no respaldan la hipótesis de una conexión especial.
El autor concluye que encontrar coincidencias es fácil debido a la libertad para cambiar anclas y anchos de banda. Para que el resultado fuera creíble, la secuencia sumeria debería superar significativamente a otras cronologías antiguas comparadas (como las bíblicas o manetónicas), lo cual no ocurre. El texto sirve como demostración didáctica de cómo los modelos nulos evitan falsas correlaciones en datos históricos ambiguos.
