Un análisis reciente cuestiona la regulación de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, que prohíbe el uso de portadores de bebés (babywearing carriers) durante el despegue, aterrizaje y movimiento en tierra de los aviones. Aunque la FAA justifica esta medida basándose en un estudio de 1994 que comparó sistemas de sujeción infantil, el autor argumenta que la regulación es incoherente y potencialmente insegura. El texto señala que el estudio original no probó portadores de bebéwearing, sino cinturones abdominales, que resultaron ser peligrosos en pruebas de choque. Además, la FAA no evaluó la seguridad de mantener al bebé en brazos, una alternativa común y efectiva. El autor sostiene que los portadores modernos serían más seguros que los brazos durante turbulencias o evacuaciones. Aunque en 2024 se presentó el proyecto de ley HR 8972 para modificar esta norma, el proyecto no avanzó más allá de la comisión de aviación. El análisis concluye que, dado el bajo riesgo real de viajar sin restricción y la falta de evidencia de que los portadores aumenten la mortalidad, la prohibición actual es un ejemplo de regulación inconsistente que debería reconsiderarse.
