El expresidente Donald Trump ha realizado declaraciones públicas amenazando con atacar infraestructuras críticas en Irán, incluyendo plantas de energía y puentes, lo que equivaldría a crímenes de guerra según el derecho internacional. Estas declaraciones, aparentemente preparadas, contradicen décadas de entrenamiento legal militar estadounidense y colocan a los militares en una situación comprometida. La ley de la guerra, en la que Estados Unidos participó en su creación, protege estas infraestructuras a menos que se utilicen para fines militares y la destrucción ofrezca una ventaja militar clara que supere el sufrimiento civil. Expertos militares y legales advierten que estas amenazas socavan la legitimidad de Estados Unidos, pueden causar daño moral a los militares y exponen a los soldados a posibles responsabilidades legales futuras, incluso después de que el actual Secretario de Defensa reciba un posible indulto presidencial. La situación plantea un desafío significativo para los comandantes militares, quienes deben intentar traducir estas órdenes potencialmente ilegales en acciones que cumplan con la ley de la guerra, evitando así una escalada hacia una 'guerra total' contra Irán.
