En el año 2000, AMD marcó un hito en la industria de la computación al lanzar su procesador Athlon de 1 GHz, dando inicio a la era de los procesadores Gigahertz. Este lanzamiento sorprendió a Intel, el principal competidor de AMD, que había estado anunciando públicamente su propia incursión en la barrera de 1 GHz durante más de un año. El Athlon 1 GHz fue recibido con gran entusiasmo, con comparaciones exageradas a logros históricos como el primer vuelo supersónico y la llegada a la luna. El procesador, fabricado con una tecnología de 180 nm y conteniendo 22 millones de transistores, funcionaba a una velocidad de reloj de 1000 MHz y tenía un TDP de 65W. Inicialmente, Intel respondió con el lanzamiento de su propio chip de 1 GHz Pentium III, pero se enfrentó a problemas de suministro. El Athlon 1 GHz, con un precio de lanzamiento de $1,299, también se destacó por sus opciones de overclocking, incluyendo dispositivos como el 'Golden Finger Device' que permitían a los usuarios ajustar multiplicadores y voltajes, a menudo revelando que algunos modelos eran versiones 'rebrandeadas' de chips de 750 MHz, ofreciendo una relación costo-rendimiento atractiva.
