AMD anunció el 15 de junio de 2026 la adquisición del especialista en gestión de memoria MEXT, una operación sin precio revelado que refuerza su estrategia de software para centros de datos. La tecnología de MEXT, denominada Predictive Memory, integra unidades flash NVMe en un mismo pool de memoria que el sistema operativo percibe junto al DRAM, trasladando las páginas de uso poco frecuente al almacenamiento más barato y anticipando cuáles habrá que devolver a la RAM. AMD no ha detallado plazos concretos de integración en sus procesadores EPYC, aceleradores Instinct, redes o DPUs, pero la operación encaja en una tendencia del sector: la memoria, y no solo la computación, se ha convertido en un cuello de botella y en uno de los mayores costes por servidor, mientras los fabricantes priorizan productos de mayor margen. MEXT afirma que su software puede multiplicar por dos o por cuatro la capacidad utilizable y reducir costes hasta un 50 %, aunque se trata de cifras del proveedor. El rendimiento real depende de la previsibilidad de los patrones de acceso, del tipo de carga de trabajo y de la SSD utilizada, y todavía no existen benchmarks independientes exhaustivos. Quedan abiertas cuestiones como el impacto en la vida útil del flash, la sobrecarga computacional de las predicciones, la integración con ROCm y la convivencia con máquinas virtuales y contenedores.
