Amazon ha decidido retirar de su catálogo 'Artificial', la película biográfica sobre Sam Altman dirigida por Luca Guadagnino y protagonizada por Andrew Garfield, apenas cuatro meses después de anunciar una alianza estratégica plurianual con OpenAI valorada en 50.000 millones de dólares. La decisión, comunicada el 20 de junio de 2026 por Mike Hopkins, responsable de Prime Video y Amazon MGM Studios, deja en el limbo un filme de 40 millones de dólares que estaba prácticamente terminado y cuyo estreno estaba previsto para principios de 2027.
La película, rodada entre julio y octubre de 2025, recrea las turbulentas 72 horas de noviembre de 2023 en las que el consejo de OpenAI destituyó a Altman para luego reincorporarlo días después. Con guion de Simon Rich, colaborador habitual de 'Saturday Night Live', la cinta ha sido comparada con 'La red social' de David Fincher y Aaron Sorkin. Según fuentes consultadas por Puck News y The Wrap, Altman queda retratado como un mentiroso patológico, llegando un personaje a describirlo como "una de las personas más manipuladoras del planeta". El filme, aprobado inicialmente por Amazon, se habría vuelto más oscuro a medida que avanzaba el rodaje, lo que habría activado las alarmas en el gigante tecnológico.
El movimiento de Amazon resulta difícil de desligar de su apuesta económica por OpenAI. El 27 de febrero de 2026, la compañía anunció una inversión de 50.000 millones de dólares en la empresa de inteligencia artificial, con 15.000 millones inmediatos y 35.000 millones adicionales condicionados. AWS se convirtió además en proveedor exclusivo de nube para OpenAI Frontier, la plataforma empresarial de agentes de IA, y OpenAI amplió en 100.000 millones su compromiso de consumo de infraestructura en AWS durante ocho años, además de desplegar 2 gigavatios de capacidad de los chips Trainium de Amazon.
El contexto bursátil añade otra capa al análisis. OpenAI presentó su S-1 confidencial ante la SEC el 22 de mayo de 2026 con vistas a una salida a bolsa en septiembre del mismo año, en una horquilla de valoración de entre 730.000 y 850.000 millones de dólares. Una película que dañe la imagen de Altman días antes de una OPV de esa magnitud comprometería una inversión que, sobre el papel, podría multiplicarse.
Amazon justificó su decisión con un comunicado extremadamente diplomático: "Tenemos el mayor respeto y admiración por Luca Guadagnino como cineasta premiado y una relación de largo recorrido que esperamos continuar. Creemos que 'Artificial' funcionará mejor en otro estudio y estamos trabajando de cerca con el equipo para encontrarle un nuevo hogar". El director, según Variety, quedó consternado por la noticia.
Paradójicamente, encontrar ese nuevo hogar no será fácil. CAA Media Finance, representante de Guadagnino, ha organizado pases privados para potenciales distribuidores, y Netflix, A24, Focus Features y Clockwork de Warner Bros. han rechazado el proyecto. Solo Mubi y Neon aparecen como candidatas viables. La ausencia de A24 resulta especialmente significativa: la productora independiente, respaldada por Thrive Capital de Josh Kushner —miembro del consejo de OpenAI y uno de sus inversores más destacados—, habría descartado el filme por las mismas razones que Amazon. El ecosistema financiero de la inteligencia artificial atraviesa Hollywood de tal forma que producir un proyecto crítico con Altman se ha vuelto casi inviable.
'Artificial' no es la primera película víctima de la presión corporativa. 'Coyote vs. ACME', de Warner Bros., recorrió un camino similar, aunque finalmente encontró distribución. La diferencia en este caso es la unanimidad del rechazo en la industria. Guadagnino, nominado al Óscar por 'Call Me by Your Name', había dirigido ya dos filmes para Amazon: 'Rivales' (2024) y 'After the Hunt' (2025), ambos con Andrew Garfield.
El episodio ilustra una tensión creciente en la industria audiovisual: la convergencia entre gigantes tecnológicos y estudios de cine está difuminando los límites entre la inversión financiera y la libertad creativa. Cuando los mismos capitales que financian películas son los que respaldan a las empresas protagonistas de esas historias, el resultado es una autocensura preventiva que amenaza la diversidad de narrativas en Hollywood.
