Amazon ha sustituido desde julio el nombre concreto de los productos en sus correos de confirmación de pedido por categorías genéricas como "Belleza" o "Electrónica", acompañadas de ilustraciones tipo clip art. Los clientes deben abrir la aplicación o la web para ver qué artículo se envió realmente, y muchos califican los nuevos mensajes como confusos o parecidos a spam y phishing.
The Verge preguntó a Amazon por el cambio y la portavoz Maxine Tagay respondió que la simplificación busca dirigir a los usuarios a la app y la web para obtener información en tiempo real y "reducir los datos del cliente compartidos fuera de la aplicación y el sitio web".
El movimiento encaja en la estrategia de Amazon para proteger su relación directa con el comprador frente a agentes de inteligencia artificial de terceros como Google, que ultima funciones de compra integradas en Gmail y YouTube. Amazon ya demandó a Perplexity por permitir comprar en su web mediante IA y perdió el caso a principios de agosto. Minoristas como Walmart, Target y Wayfair se han sumado a las funciones de Google, pero Amazon permanece al margen.
El resultado es que los compradores deben hacer un paso adicional para acceder a la información de sus propios pedidos.
