Amazon mantiene elevados los precios en todo el mercado de comercio electrónico no solo en su propia plataforma, sino también en competidores directos como Walmart y Target, debido a una estructura de comisiones que obliga a los vendedores a trasladar los costes a los consumidores. Según el análisis de Not-Ship, la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. (FTC) ha demandado a Amazon por mantener ilegalmente un monopolio, argumentando que la plataforma impone tarifas obligatorias y castiga a los vendedores que ofrecen precios más bajos en otros canales. Esta política, conocida como 'Fair Pricing Policy', permite a Amazon retirar el acceso a su 'Buy Box' o suspender a vendedores si estos ofrecen descuentos, lo que impide que los precios bajen en el resto del mercado. Con la plataforma representando el 40% de las ventas en línea de EE. UU., los vendedores no pueden abandonar Amazon, lo que les fuerza a absorber las altas comisiones de referencia y publicidad, elevando así los precios finales. El caso antimonopolio, que está a punto de ir a juicio, busca demostrar que Amazon utiliza su posición dominante para controlar artificialmente los precios, un fenómeno que se ha documentado en litigaciones recientes en California y Alemania, donde la autoridad de competencia alemana ha ordenado a Amazon cesar prácticas de control de precios.
