El desierto de Tabernas, en Almería, albergará este jueves, 1 de octubre, una prueba crucial para la Agencia Espacial Europea (ESA) y Airbus. Allí se ensayará el prototipo Charlie, un róver de seis ruedas diseñado para simular las condiciones de Marte y validar las tecnologías que utilizará la futura misión ExoMars Rosalind Franklin. La operación, que se controlará desde el Rover Operations Control Centre (ROCC) en Turín, Italia, busca verificar el funcionamiento de los sistemas autónomos y la capacidad de navegación del vehículo a distancias de millones de kilómetros.
Charlie, que ya operó en Tabernas en 2018 durante la campaña ExoFiT, permitirá a los técnicos probar la última versión de su sistema de navegación autónoma, esencial para detectar obstáculos y tomar decisiones de recorrido sin depender de instrucciones en tiempo real. Además, se recrearán actividades científicas clave, como la selección de rocas para análisis. La misión ExoMars Rosalind Franklin, prevista para un lanzamiento a finales de 2028 y un aterrizaje en 2030, tiene como objetivo buscar indicios de vida pasada o presente en la región de Oxia Planum, un área rica en depósitos de arcilla formados en presencia de agua hace 4.000 millones de años.
El hardware de la misión, incluido el tren de aterrizaje, está siendo desarrollado en España. La empresa Sener ha diseñado y fabricado las cuatro patas del módulo de descenso, que deben desplegarse automáticamente en menos de un segundo y absorber el impacto final. Esta colaboración local es parte de un esfuerzo europeo que, tras la suspensión de la cooperación con Roscosmos en 2022, ha integrado nuevas contribuciones de la NASA para el servicio de lanzamiento y el mantenimiento térmico del róver.
