Almería cuenta con un potencial solar excepcional, con 1.220 MW de potencia fotovoltaica instalada a junio de 2026, pero su capacidad de evacuación es insuficiente. Esta brecha obliga a los operadores a reducir la producción, un fenómeno conocido como curtailment, para evitar la saturación de la red eléctrica. La provincia acumula 1.742,9 MW de potencia renovable, con un crecimiento rápido en la solar, pero no al mismo ritmo que otras provincias andaluzas como Jaén o Sevilla. En la localidad de Tabernas, el porcentaje de energía desperdiciada supera el 41% debido a restricciones técnicas en la subestación de 400 kV. Guillermo Casquet, delegado de Economía de la Junta de Andalucía, ha calificado los planes actuales de insuficientes y ha señalado la falta de inversión a la altura de las posibilidades renovables de la zona. La planificación de la red para los próximos años es crucial para evitar el desperdicio de este recurso estratégico.
