Alemania produjo un 4,5 % más de electricidad en el primer semestre del año que en el mismo periodo del ejercicio anterior, según datos difundidos por la Oficina Federal de Estadística (Destatis). El avance se debió sobre todo a las energías renovables, cuya generación creció un 6,5 %, mientras que la producción convencional aumentó un 1,7 %. Con ello, la cuota de renovables dentro del mix doméstico se elevó al 59,1 %. La fuente líder volvió a ser la eólica, seguida del carbón, la fotovoltaica y el gas natural.
La energía eólica registró el mayor incremento, con un 12,3 % hasta alcanzar 67.700 millones de kilovatios hora, aunque las autoridades estadísticas atribuyen parte de ese salto al primer trimestre excepcionalmente poco ventoso de 2025; en términos plurianuales la producción se sitúa en niveles medios. También crecieron la fotovoltaica y el gas, mientras que el carbón retrocedió un leve 0,5 %. En cifras absolutas, el aumento de la oferta no se tradujo automáticamente en una mayor cuota: los renovables continuaron ganando terreno a las fuentes fósiles.
El cambio se aprecia también en el comercio exterior eléctrico: las importaciones cayeron un 8,7 % y las exportaciones subieron un 14,9 %, lo que redujo de forma notable el superávit importador. A largo plazo, las fuentes renovables superan a las convencionales en casi todos los meses desde febrero de 2023, con la fotovoltaica ganando peso en verano y el gas en invierno, y el carbón cediendo protagonismo de forma sostenida. Entre enero y junio, la electricidad disponible y la demanda crecieron un 1 %.
