Los investigadores alemanes examinan posibles conexiones entre dos sospechosos del ataque híbrido con drones contra el aeropuerto de Leipzig del 4 de agosto y sabotajes similares ocurridos este año y en 2024 en Polonia y Serbia, según informó este jueves la revista Der Spiegel. Uno de los sospechosos estaría relacionado con un incendio provocado en una tienda de materiales de construcción en la ciudad polaca de Łódź en julio de 2024 y tendría contactos con los servicios secretos rusos.
En paralelo, los investigadores analizan lazos con el hallazgo de explosivos en la frontera entre Serbia y Hungría, donde el 11 de junio fueron detenidos Slobodan D. y Danilo B., un ciudadano serbio y otro con nacionalidad serbia y rusa, que transportaban componentes de un dron modificado, transmisores y dos latas de conserva con explosivos. Los componentes presentan similitudes con el dron localizado en Leipzig, donde también el explosivo iba fijado en una lata.
Según las pesquisas, el 4 de agosto, diez minutos después de un fuerte estruendo, un dron se dirigió hacia un avión Antonov ucraniano cargado con material militar estacionado en la plataforma del aeropuerto y cayó al suelo cerca de uno de sus motores. La carga de Semtex se encontraba a pocos metros en una lata de conserva. Los análisis forenses sugieren un fallo en el detonador, que solo contaba con un cable en lugar de dos, y apuntan a la participación de "agentes desechables" además de profesionales. En la zona se localizaron restos de un segundo y un tercer dron, este último con restos de hexógeno, así como rastros genéticos.
En respuesta, Alemania anunció el cierre del consulado ruso en Bonn a partir del 18 de septiembre y la cancelación del permiso de actividad de la Casa Rusa. Rusia replicó que cerrará todas las filiales del Instituto Goethe en el país, según declaró el ministro Serguéi Lavrov en el Foro Económico Oriental de Vladivostok.
