Alemania endurece las bajas laborales: las reformas de Merz frente al absentismo

Fuentes: Sick leave: Germany rising but not the worst in Europe

El canciller alemán Friedrich Merz anunció esta semana una ofensiva contra el creciente absentismo laboral en Alemania. Según un estudio del Instituto IGES publicado en enero, los trabajadores alemanes causan baja una media de 19,5 días laborables al año, frente a los 13 de 2018. Desde enero de 2027 ya no será posible obtener el parte de baja por teléfono: habrá que acudir al médico presencialmente y desde el primer día de enfermedad, una medida que añade dificultades para cogerse días de permiso. Merz defendió la reforma argumentando que el alto nivel de absentismo lastra la competitividad del país: «No podemos seguir permitiendo esta desventaja competitiva causada por ausencias prolongadas». El cambio forma parte de un paquete más amplio de reformas en sanidad y seguridad social pactado por la coalición de conservadores y socialdemócratas.

Alemania cuenta con uno de los sistemas de baja por enfermedad más generosos del mundo: los empleados perciben el 100 % de su salario durante hasta seis semanas, y a partir de ese momento la sanidad pública asume el pago. La subida de las bajas se debe, según IGES, a la implantación en 2023 del parte electrónico (eAU), que registra ausencias antes no contabilizadas, y a un cambio de comportamiento tras la pandemia que anima a los trabajadores a quedarse en casa con resfriados o gripe. Los problemas de salud mental también han crecido como causa de absentismo.

Los datos de la OCDE —que mide la baja en semanas naturales, no laborables— sitúan a Alemania en 3,5 semanas (24,5 días), por debajo de Noruega, España, Eslovenia, Finlandia, Francia, Portugal y Bélgica. Bulgaria, Rumanía, Turquía, Grecia y Hungría no llegan a una semana al año. Estados Unidos registró 1,1 semanas en 2024.