La Fundación Alemana de Investigación (DFG) ha lanzado en diciembre de 2025 un programa de 35 millones de dólares llamado 'CMIP7-ark' para crear un refugio seguro que almacene copias permanentes de los datos climáticos de origen público y abierto de Estados Unidos. Esta iniciativa responde a la caída del confianza en la política científica estadounidense en Europa y a la retirada del gobierno de EE. UU. de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en enero. El proyecto, liderado por el DKRZ, busca garantizar que las contribuciones críticas de la comunidad científica estadounidense no se pierdan por razones técnicas o políticas, especialmente ante la inestabilidad política actual.
El contexto de esta medida es la vulnerabilidad de los datos científicos, que suelen almacenarse en un solo lugar físico, como discos duros o cintas magnéticas, en instituciones específicas. Esta práctica es considerada precaria debido a los riesgos de ciberataques, desastres naturales y conflictos armados. Recientemente, la administración de EE. UU. eliminó 300 conjuntos de datos de la NASA, lo que ha acelerado la necesidad de respaldos en ubicaciones alternativas. Además, la guerra en Ucrania ha demostrado la necesidad de transferir datos a refugios seguros, como ocurrió con las observaciones meteorológicas históricas de Ucrania. La American Geophysical Union (AGU) ha destacado la necesidad de resiliencia en su reunión de Berlín, donde expertos discuten cómo proteger la infraestructura de datos frente a las presiones políticas y las amenazas cibernéticas.
