Alemania está transformando 23 minas de carbón abandonadas en la región de Lusatia en un vasto sistema de lagos y humedales artificiales, convirtiendo el paisaje minero en la mayor superficie de agua artificial de Europa. Este proyecto, iniciado en 1967 con el lago Senftenberg, abarca aproximadamente 14.000 hectáreas de agua y se extiende entre Brandeburgo y Sajonia. La iniciativa combina la restauración ambiental con el desarrollo turístico, creando un destino de recreación que incluye deportes acuáticos, rutas de ciclismo y campings.
La empresa de rehabilitación minera LMBV gestiona la transformación, que ha involucrado el uso de agua subterránea y de ríos para rellenar las grandes depresiones dejadas por la extracción a cielo abierto. En 2026, cinco lagos principales, incluyendo el Sedlitzer See, se conectaron mediante canales navegables, formando una red continua de 5.100 hectáreas. Este avance forma parte de un plan más amplio que incluye 13 canales, cuatro de los cuales ya están terminados. Además de la creación de agua, el proyecto ha estabilizado las laderas de las minas y ha permitido el crecimiento de bosques jóvenes y humedales, restaurando el ecosistema local. Esta transformación no solo ha redefinido la identidad económica de la región, pasando de la producción de carbón a la recreación, sino que también ha preservado el patrimonio industrial mediante la conservación de sitios históricos visibles en el nuevo paisaje.
