La provincia canadiense de Alberta, que se ha mantenido oficialmente libre de ratas durante más de siete décadas, ha visto comprometida su reputación tras el anuncio de la ciudad de Bowden sobre el hallazgo de un ratón muerto. El hallazgo ha activado la alerta de la 'Rat Patrol' de la provincia, que ha instado a la población a reportar cualquier signo de presencia de roedores. Aunque las autoridades no han especificado la ubicación exacta del animal, el incidente contrasta con la estrategia histórica de la región, que ha utilizado su geografía montañosa y bosques boreales para impedir la entrada de la rata noruega, una especie que no puede sobrevivir en vastas áreas naturales ni en campos cultivados.
Desde 1950, Alberta ha implementado un programa de control de ratas que incluye una zona de monitoreo de 600 kilómetros de largo y el uso de arseniato de trióxido de arsénico en edificios y granjas. Hoy, la provincia mantiene líneas telefónicas y correos electrónicos dedicados para reportar hallazgos, aunque la mayoría de las llamadas anuales provienen de muscarras, topos o ratas de campo. Sin embargo, los funcionarios reconocen que el estatus de 'libre de ratas' no implica la ausencia total de estos animales, sino que no existe una población residente establecida. Este hallazgo se produce en un contexto global de aumento de poblaciones de ratas en ciudades debido al calentamiento global, con incrementos del 390% en Washington D.C. y del 186% en Toronto en la última década.
