El municipio de Albarracín, en la provincia de Teruel, posee uno de los términos municipales más singulares de España: su territorio original quedó fragmentado en 24 municipios independientes que actúan como enclaves dentro de sus límites, un mosaico administrativo nacido de un proceso histórico que arrancó en el siglo XIII. Tras la conquista cristiana de la zona por Pedro III en 1284, las aldeas de la sierra fueron ganando autonomía frente a la ciudad, hasta que en 1689 la Comunidad de Aldeas de Albarracín compró su separación definitiva a Carlos II por 45.000 ducados, dando lugar a localidades como Bronchales, Gea de Albarracín, Orihuela del Tremedal, Tramacastilla, Griegos, Jabaloyas o Villar del Cobo, agrupadas en cuatro sesmas (Jabaloyas, Bronchales, Royuela y Frías). Las Guerras Carlistas y la reforma provincial de 1833 consolidaron esa fragmentación, que en 2003 se reconvirtió en la Comarca de la Sierra de Albarracín mediante la Ley 1/2003, sin alterar los términos municipales. Esta estructura genera complicaciones prácticas: vender una parcela exige verificar con precisión a qué ayuntamiento pertenece, cotejar Catastro y Registro y resolver posibles discrepancias de lindes o superficies. La misma sierra, con su baja contaminación lumínica y su relieve elevado, es además uno de los mejores puntos de España para observar el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026, cuya totalidad arrancará a las 20:30:59 con el Sol a solo 6 grados de altura. Miradores como el Rodeno, la Muela de San Juan, Santa Bárbara, El Batán y Carrizuelo figuran entre los enclaves privilegiados para contemplar el fenómeno.
