Al menos once trailers cargados con baterías para coches y para uso doméstico de Tesla han sido robados directamente de los muelles de carga de las instalaciones que la compañía opera en Storey County (Nevada) desde diciembre, según registros del sheriff del condado obtenidos por WIRED. El detective Sam Hatley, del sheriff de Storey County, calificó la situación de "epidemia" y señaló que los archivos reflejan solo una parte de un total de 17 robos de carga investigados este año en la zona, que afecta también al reciclador de baterías Redwood Materials.
Los robos implican pérdidas de varios millones de dólares por carga sustraída. En uno de los casos de enero, un trailer con 123 Powerwalls valorado en más de 475.000 dólares fue desviado por un transportista sin licencia para operaciones interestatales. En otro incidente, dos trailers con baterías por valor aproximado de 500.000 dólares cada uno fueron recuperados gracias a sus localizadores GPS, y uno de ellos permitió la detención de tres sospechosos —Arashdeep Singh, Deepindeer Singh y Harman Pal Singh— acusados de viajar desde California con un carné de conducir comercial falsificado. Su juicio está previsto para octubre.
Las investigaciones apuntan a bandas organizadas que explotan lagunas en los protocolos de seguridad de Tesla, entre ellas el uso de identificaciones falsas y las relaciones poco estrictas con los transportistas externos. Tesla ha empezado a verificar la identidad de los conductores en la entrada de la fábrica y, según Hatley, los robos se han reducido. Investigadores del transporte estiman que los robos de carga en Estados Unidos se duplicaron entre 2022 y 2024 y cuestan a las empresas cerca de 18 millones de dólares diarios. Amazon y legisladores federales promueven nuevas medidas, incluida una ley bipartidista para facilitar la persecución del robo organizado de carga.
