Investigadores han descubierto una nueva técnica de ataque, denominada AirSnitch, que compromete la seguridad de redes Wi-Fi domésticas, de oficinas y empresariales. AirSnitch explota vulnerabilidades en los niveles más bajos de la pila de red, permitiendo que la encriptación, incluso en sistemas que se supone que ofrecen aislamiento de clientes, sea ineficaz. Esto significa que los usuarios conectados a la misma red Wi-Fi pueden potencialmente comunicarse directamente entre sí, sin la autorización del administrador de la red, exponiendo datos sensibles.
El ataque afecta a una amplia gama de routers de fabricantes como Netgear, D-Link, Ubiquiti, Cisco, y también a aquellos que utilizan sistemas operativos de código abierto como DD-WRT y OpenWrt. La vulnerabilidad es particularmente preocupante dada la dependencia global de Wi-Fi, con más de 48 mil millones de dispositivos habilitados para Wi-Fi y aproximadamente 6 mil millones de usuarios en todo el mundo. La investigación destaca una vez más la necesidad de una vigilancia constante en la seguridad de los protocolos inalámbricos, que históricamente han sido susceptibles a diversos ataques.
