Airbnb está incorporando inteligencia artificial de forma intensiva en el desarrollo de producto aunque avanza con cautela en su interfaz para usuarios. En su conferencia de resultados del segundo trimestre, el consejero delegado y cofundador Brian Chesky afirmó que la IA ha reducido hasta un 60% el tiempo desde la concepción de una funcionalidad hasta su lanzamiento, y que en los últimos seis meses la compañía ha incrementado casi un 80% el número de funciones y mejoras enviadas a producción frente al mismo periodo del año anterior. La tecnología se aplica a áreas como búsqueda, registro, pago y atención al cliente, con funcionalidades recientes para agilizar la incorporación de anfitriones. En el front-end, la compañía inicia pruebas de una búsqueda con IA que podrá activarse mediante un conmutador: los usuarios escribirán consultas en lenguaje natural y recibirán resultados visuales con títulos generados por IA. Airbnb también ha expandido su bot de atención al cliente, disponible ya en más de 50 idiomas y con planes de incorporar voz, y ha cifrado en casi un 45% los casos resueltos sin intervención humana, lo que ha recortado un 16% el coste de soporte por reserva interanual. En el trimestre cerrado en junio, la empresa ingresó 3.600 millones de dólares, un 17% más, y su EBITDA ajustado creció un 21% hasta 1.300 millones.
