La startup de seguridad para inteligencia artificial AIR ha salido del modo stealth con 50 millones de dólares recaudados en dos rondas seed consecutivas para construir una plataforma que supervise las herramientas, complementos y servidores MCP que utilizan los agentes de IA corporativos. La compañía, fundada por Yair Saban (consejero delegado) y Niv Hoffman (director de tecnología), ambos veteranos de la Unidad 8200 de inteligencia israelí, ofrece un producto que descubre los agentes activos en una empresa, evalúa de forma continua las habilidades y componentes que emplean y bloquea el acceso a software o fuentes externas que no superen sus criterios de seguridad, además de un marketplace de complementos verificados.
La primera ronda, de 10 millones, fue liderada por Sequoia; la segunda, de 40 millones, por Greenoaks, con la participación de Swish, Netz y varios inversores ángel, entre ellos Zach Frankel (presidente de Cognition), Yinon Costica (cofundador de Wiz) y Anne Neuberger. Saban advierte de que, a medida que los agentes actúan con mayor autonomía, los atacantes pueden envenenar los contenidos que consumen en lugar de atacarlos directamente; AIR asegura que su plataforma filtra alrededor del 27% de los complementos que analiza en internet.
La compañía afirma contar con más de 20 clientes, una cuarta parte grandes empresas, con mayor demanda en sectores regulados como servicios financieros y farmacéuticas. En un mercado competitivo donde también operan Noma Security, Zenity, Astrix Security y Operant AI, AIR defiende su diferenciación en la verificación continua de habilidades. La nueva financiación se destinará principalmente a contratar investigadores y a expandir su presencia comercial en Estados Unidos y Europa. La plantilla actual ronda los 40 empleados.
