Air City Madrid Sur, el proyecto que desde hace casi una década pretende convertir el aeródromo de Casarrubios en el segundo aeropuerto comercial de Madrid, ha vuelto a la actualidad tras el Foro de Nueva Economía de Madrid. Allí, el consejero delegado de la empresa promotora, Javier Ruedas, preguntó al CEO de Ryanair, Eddie Wilson, por la iniciativa. Wilson, que reconoció no conocer el proyecto en detalle, se mostró favorable a la competencia con Aena para abaratar las tasas aeroportuarias, un argumento clave para los impulsores de la infraestructura.
El plan original aspiraba a una capacidad de diez millones de pasajeros anuales, pero los sucesivos bloqueos han obligado a reducir las expectativas. La propuesta reformulada plantea un aeropuerto de un millón de pasajeros, escala que permitiría buscar un gestor distinto a Aena, ya que la normativa exige la participación del operador público en los aeropuertos de mayor tamaño. La idea es atraer a aerolíneas de bajo coste dispuestas a operar fuera del gestión de Aena, al estilo de los aeropuertos de Lleida o Andorra–La Seu d'Urgell.
Actualmente, el aeródromo dispone de 400.000 metros cuadrados de superficie, 30.000 ocupados por hangares y una única pista de 1.000 metros. La ampliación contempla alargar esa pista hasta 1.800 metros y construir una segunda de 3.200 metros, además de terminales para vuelos comerciales y privados. Sus defensores argumentan que la ampliación de Barajas apenas dará capacidad para uno o dos años más y que la proximidad a la A-5 facilita la conexión por carretera con el suroeste peninsular, especialmente para mercancías. En contra juegan la mala conexión ferroviaria con Madrid centro y la oposición de Aena y del Ministerio de Transportes, mientras que las comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha respaldan el proyecto.
